Carta Profesoral Uclaista.
Marzo 28, 2011.
LA QUIEBRA TOTAL DEL LIDERAZGO GREMIAL.
No cabe la menor duda de que nuestros jóvenes estudiantes (muchachos y muchachas por igual) son aguerridos y valientes, al extremo del sacrificio de sus mejores sueños. Lo son también lo compañeros de trabajo que se incorporaron con ellos. Cada uno de nosotros deseaba estar en ella, arriesgando la salud y hasta la vida, pero los años no pasan en vano y se hizo entonces imposible comer sin un sentimiento de culpa.
Cabe preguntarse ¿Por qué se ha llegado a esta situación extrema? Es necesario responder con urgencia, porque esto no debe volver a ocurrir. Suscribo las líneas finales del Editorial del diario El Nacional de ayer domingo 27:
Los universitarios, rodeados de la admiración nacional, no deben extremar su capacidad de sacrificio. El recurso de huelga de hambre, por ejemplo, debe ser meditado y decidido cuando las circunstancias así lo exijan. Ellos no pueden asumir toda la responsabilidad de las luchas ciudadanas. (El Nacional, Editorial: 27 de marzo 2011) (Subrayado mío)
Coincido también con Tulio Hernández (El Nacional, 25 marzo. C3)
…las huelgas de hambre se han convertido en una protesta común. Eso lleva, a su juicio, a dos conclusiones. Una, que no hay un diálogo entre el Gobierno y la población. Dos, que no se han conseguido mecanismos menos drásticos para hacer reclamos. "Esta situación habla de una sociedad encallejonada, sin salida"… (Subrayado mío)
La huelga de hambre es un recurso extremo para una lucha extrema, en el sentido de ser el último recurso que queda en una lucha impostergable, de vida o muerte. Pareciera que estamos en esa circunstancia, dada la insensibilidad y falta de cordura de un gobierno obcecado, ofuscado, por una ideología excluyente y autoritaria, y por un apego al poder a toda costa, que lo lleva a menospreciar la vida de quien sea. Y al no encontrar alternativa, la gente recurre al sacrificio. Como dice Marco Antonio Ponce (El Nacional, 25 marzo. C3):
Las huelgas de hambre son la expresión de una sociedad cansada de esperar. Marco Antonio Ponce, investigador de la ONG Provea, asegura que las protestas de ese tipo reflejan la ausencia de respuestas efectivas a peticiones de ciertos sectores. La gente, dice, pasa por varias vías hasta que el desgaste la obliga a emprender acciones más radicales.
¿Cómo no desesperar y evitar acciones menos drásticas, menos radicales, ante la tozudez de este gobierno? ¿Cómo no inmolarse ni caer victima de la criminalización de la protesta ni de la parálisis esperando al Mesías? Creo que hay que buscar en nosotros mismos, como gremio. Hay que hacer cambios, como agremiados y en la dirigencia. Enfatizo, es imperativa una renovación, de la dirigencia y de cada uno de nosotros como agremiados, así como también de las estrategias y formas de trabajo, con el objetivo de rescatar la capacidad de liderazgo gremial para conducir las luchas sociales.
De momento, debemos ratificar la hora 0 para el 4 de abril. Vamos a la reunión del 31 (pautada ya desde el 24 de febrero, y ratificada el 25 de marzo gracias al esfuerzo heroico de nuestros jóvenes) Digamos SI al diálogo pero sin bajar la guardia, porque si no, nos ponchan.
Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012.
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En la pestaña “Conflicto universitario” podrás leer las referencias contenidas en esta carta.
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