miércoles, 22 de febrero de 2012

Carta profesoral uclaista
Febrero 22, 2012.
Hace falta un nuevo tesorero.
El IPSPUCO requiere con urgencia un nuevo tesorero. Esta urgencia tiene buenos argumentos, pero no es mi intención exponerlos en esta ocasión. Ocurre que ya es un hecho que desde hace varias semanas se está buscando un nombre en el cual recaiga esta responsabilidad, que le tocará enfrentar una situación muy difícil, no tanto respecto a la administración financiera del instituto, sino en cuanto a las graves deficiencias gerenciales existentes.
En estos días, algunos profesores hemos colaborado en la búsqueda de ese nombre para la tesorería. Al momento de escribir esta carta, no he tenido noticias sobre alguna decisión, pero creo que el vicerrector administrativo, profesor Edgar Alvarado (facultado por los estatutos actuales del instituto) está empeñado en que esa decisión sea la mejor posible y en ese sentido es que hemos puesto nuestros buenos oficios para ayudar a que así sea.
La designación de un nuevo tesorero del IPSPUCO, tendrá un impacto benéfico en la medida en que sea interpretado por los acreedores del instituto (principalmente las clínicas) como una señal de que algo concreto empieza a hacerse. Pero esa sola decisión es insuficiente; decidir la reforma de los estatutos del IPSPUCO (aún cuando su concreción toma tiempo) mandaría un mensaje más claro acerca de la voluntad de mejorar la situación financiera de manera estable y no pasajera, lo cual podría restaurar el servicio que nuestros acreedores nos ofertan.
Debo insistir en esta idea: una inyección de dinero con la misma estructura es un paño caliente, que pronto se enfría y deja la crisis peor que antes. Sin la reforma de los estatutos, el instituto seguirá siendo un barril sin fondo. Solo la reforma de los estatutos abre un camino franco para salvar al IPSPUCO.
Dr. Pedro A. Reyes V.
Consejo Universitario
Representante profesoral principal
Período 2009-2012.

martes, 14 de febrero de 2012

Carta profesoral Uclaista.
Febrero 14, 2012.
Ganó una nueva forma de hacer las cosas.
Antes de las ocho de la mañana no había casi nadie afuera. A las ocho y media se abrieron las mesas; de golpe empezaron a presentarse los primeros votantes en el Decanato de Administración y Contaduría de la UCLA, en el cual se nuclearon algunos centros de votación. Al poco tiempo se hizo la cola y empezamos a preguntarnos: ¿será que podremos con tanta gente? Nadie se esperaba que la afluencia fuese tan grande y desde temprano los primeros votantes que se presentaron fueron de la tercera edad, luego empezarían a llegar los más jóvenes. Fue una jornada emocionante, agotadora y gratificante, en la que estuvimos como testigos de mesa.
El triunfo de Capriles tiene un significado que va mucho más allá de la elección de un candidato de oposición para la carrera presidencial, incluso más allá de la elección presidencial misma. Representa un cambio profundo hacia una nueva manera de hacer, no solo política, sino también de hacer ciudadanía, hacer sociedad, hacer país.
Los profesores universitarios debemos hacer una reflexión en ese sentido. Tenemos por delante importantes decisiones que tomar, y es precisamente la inercia de la manera vieja de hacer las cosas, el principal obstáculo para ello. A veces esta inercia es de tanta fuerza que es imposible vencerla, pero los cambios necesarios se empeñan en no dejarse vencer, y entonces ocurre que buscan otros derroteros, otros caminos.
En ocasiones esto implica mudarse y refundar otras estructuras, diseñadas para funcionar conforme a las nuevas maneras de hacer. Este podría ser el caso de nuestro instituto de previsión social. La inercia se impone en tal forma que obra incluso en aquellos que entienden que es necesario un cambio, conforme a la propuesta de reforma estatutaria entregada ya hace algún tiempo y que ha sido difundida entre los docentes. Hemos colaborado en este sentido, animando a los colegas para que lean y discutan esta propuesta. La urgencia de aprobarla quizás sea percibida de manera diferencial, en función de la capacidad de financiamiento de cada quien, pero ella está allí en especial para aquellos colegas con una situación económica difícil.
El lunes trece los bonos de la deuda venezolana se recuperaron en los mercados internacionales por la contundencia de la participación en las primarias, lo que es interpretado como una señal  fuerte de que un cambio en la conducción de la economía es viable. De esa misma manera, la aprobación de la reforma de los estatutos de IPSPUCO provocará una reacción favorable de los proveedores de servicios de salud (clínicas, laboratorios y médicos) que con sobradas razones nos han ido cerrando sus puertas.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Consejo Universitario UCLA
Representante profesoral principal
Período 2009-2012.

jueves, 2 de febrero de 2012

Carta Profesoral Uclaista
Febrero 2, 2012.

¿Veremos morir al IPSPUCO, por oponer la solidaridad a la eficiencia?
Nuestra previsión social está en serio riesgo de desaparecer. De hecho el IPSPUCO ya tiene la santamaría a medio cerrar: cuando nos dicen que las intervenciones electivas  deben esperar (eufemismo de: solo se cubren urgencias, lo demás resuelva por su cuenta) no puede eso significar otra cosa que estamos a mitad de camino de cerrar el instituto. Por otra parte, cuando la mayoría (sino todas) de las mejores clínicas no nos atienden y algunas de las pequeñas tampoco, eso no puede significar otra cosa que estamos quedando desamparados. La falta de rendición de cuentas adecuadas y oportunas, y una general desinformación, se suman para crear un clima de progresivo rechazo y desapego.
La salida que algunos están tomando es comprar una póliza privada, que aumenta la carga de este concepto en el ingreso familiar. Luego, así como clínicas y médicos nos abandonan, también podemos empezar a ver afiliados que se van, sin eufemismos. ¿Cómo podemos evitarlo? Apelar al sentimiento de solidaridad no surte efecto, cuando la presión sobre la economía familiar se hace insostenible. Alguien comenta: “no es que me voy, es que me dicen no vengas”
Pero antes de optar por salidas individuales, debemos intentar salvar la opción colectiva. Ante un entorno hostil producto de una política económica inflacionaria y una innegable animadversión gubernamental hacia las universidades venezolanas, nuestra respuesta -en el ámbito previsional- debe ser adoptar estrategias proactivas, como la reforma de los estatutos y un enfoque gerencial que no oponga eficiencia versus solidaridad; así como es cierto que “amor con hambre no dura”, podemos decir también que “solidaridad sin eficiencia tampoco dura”.
Convoquemos a todos aquellos conocedores de la materia previsional y elaboremos juntos un posible camino para salir de esta crisis; entretanto, colegas del Consejo Directivo,  vamos a aprobar la reforma del IPSPUCO sin más demora.
Dr. Pedro A. Reyes V.
Consejo Universitario UCLA
Representante profesoral principal
Período 2009-2012