sábado, 17 de diciembre de 2011

Carta profesoral Uclaista.
Diciembre 17, 2011.

Allá viene el 2012.

Tan mentado ha sido el 2012 desde hace algunos meses, que a veces dudo cuando voy a escribir la fecha en alguna planilla o carta. Es que ya el 2012 parece estar aquí, por el apremio que tiene el país y cada uno de nosotros, de enfrentar las primarias el 12 de febrero y luego las presidenciales el 7 de octubre.

Se espera el 2012 con ansias pero con pesimismo. La mayoría de los que respondieron la encuesta sobre la situación económica (ver en: http://repreprofecuucla.blogspot.com/) consideran que será malo en el ámbito económico, tanto en lo personal como para el país en su conjunto. Esto coincide con otras encuestas de opinión de reciente publicación, que también registran un grado elevado de pesimismo sobre la economía y la capacidad del gobierno para mejorar la situación del país.

También la mayoría está enfrentado el deterioro económico personal, buscando ingresos extra universidad. En correspondencia con esto, se observa una tendencia en los últimos años, a abandonar la carrera académica en las universidades, así como el poco interés mostrado por nuevos profesionales para incorporarse, lo cual se refleja en el número  de renuncias, cambios de dedicación y el número de concursos que quedan desiertos. El año que viene será importante precisar éste diagnóstico en la UCLA, a fin de elaborar una estrategia institucional que apunte a revertir o aminorar esta tendencia, al mismo tiempo que sirva para la denuncia ante el país.

Cuando nos alistamos a despedir el 2011, vemos al gobierno nacional acentuar su estrategia de agresión hacia las universidades, en particular hacia la UCV. Es una violencia física y política, manifiesta en la quema de los carros de las autoridades rectorales y de instalaciones, en la inacción de los organismos policiales frente a esos hechos, y en la violación de la autonomía universitaria por parte del Poder Judicial. Por si queda duda, el gobierno exalta y enaltece el irrespeto a la autoridad universitaria en acto público, a la manera de los fascistas de Franco (otro militar golpista) en la España de 1936, en la Universidad de Salamanca, que gritaban: “Muera la inteligencia”, “Viva la muerte”, “Muera la intelectualidad”

Pero la universidad venezolana sabrá derrotarlo de nuevo, prevalecerá y seguirá su labor de hacer democracia, de hacer patria. Estaremos alertas esta Navidad -como lo estuvimos el año pasado- para enfrentar en la calle, si es necesario, cualquier nueva agresión. Así, todo el Año Nuevo 2012 será de luchas cruciales tanto para la universidad como para el país, y las libraremos con la esperanza y fuerzas renovadas por la gracia del nacimiento de Jesús de Nazareth.
¡¡¡Feliz Navidad a todos!!!

domingo, 6 de noviembre de 2011


Carta Profesoral Uclaista.
Noviembre 6, 2011.

Elecciones de autoridades universitarias: con la Constitución Nacional por delante.

No hablo en nombre de mis colegas consejeros, pero sin temor a equivocarme creo que la comunidad universitaria de la UCLA, así como la opinión pública en general y en forma especial el Tribunal Supremo de Justicia, pueden tener la seguridad de que el Consejo Universitario tiene toda la intención de acatar cuanta decisión o sentencia sea dictada por el Poder Judicial, y que este Consejo Universitario tiene también la firme disposición de obedecer la Constitución Nacional y el firme compromiso de defenderla, cuando nuestra conciencia ciudadana nos dicte que ha sido vulnerada.

En el caso de las sentencias 120/2010 y 14/2011 de la Sala Electoral del TSJ, de acuerdo al análisis que se ha hecho siguiendo la orientación de expertos abogados, existen en ellas elementos de inconstitucionalidad que abarcan diferentes aspectos jurídicos. En virtud de esa valoración, el Consejo Universitario decidió hacer uso del recurso de revisión constitucional previsto en el numeral 10 del artículo 336 de la Constitución, como expresión y manifestación concreta del compromiso antes enunciado, de hacer valer la Carta Magna, obligación que todo ciudadano tiene de acuerdo a lo que se desprende de los artículos 25, 131 y 333 constitucionales, y que nuestra conciencia moral nos impide sustraernos de ella. Estamos a la espera del pronunciamiento de la Sala Constitucional del Tribunal Suprema de Justicia.

Sin lugar a dudas quisiera ver resuelta esta situación, que de prolongarse aún más puede provocar daños graves a la institucionalidad de la UCLA. Pero tengo la convicción también de que su solución debe ser conforme no solo al Estado de Derecho, sino además conforme a la naturaleza académica de nuestra institución. Esto requiere una perspectiva de análisis y un contexto de debate, orientados a alcanzar un consenso, un acuerdo unánime de todos los involucrados, distinto al enfoque de confrontación, en el cual no importa convencer sino imponer a toda costa.

Una perspectiva de dialogo parece haberse abierto este año, cuando el 5 de enero el Presidente de la República devolvió la LEU a la Asamblea Nacional, sin el ejecútese correspondiente. Se inició entonces en el país, un trabajo sobre la LEU que no ha culminado y es previsible que tome algún tiempo más. Entre tanto, las instituciones deben seguir funcionando. La elección de las autoridades es un hecho crucial en la vida de las universidades. Deberíamos poder, sin sacrificar convicciones políticas e ideológicas, seguir adelante y sacar a la UCLA de esta zona de riesgo en la que no merece estar por más tiempo. Mientras tanto nos mantenemos alertas para denunciar y enfrentar cualquier intento de violentar la integridad institucional de la UCLA.

Los invito a leer (o releer) el editorial de TALCUAL del 6 de enero de este año, en:

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012.

sábado, 1 de octubre de 2011

Carta profesoral Uclaista.
Octubre 1º, 2011.
Entre el colapso y la incompetencia y desidia militantes.
Este gobierno se ha caracterizado por ejercer una política anti-universitaria de modo militante, es decir, con convicción ideológica. A esto se suma la ineficiencia administrativa, que se ha acentuado y cuyas consecuencias negativas se agravan en los últimos meses por el colapso político interno del oficialismo.
Un gobierno que carece de solidez para enfrentar el cada vez más ineludible reto de una falta temporal del presidente de la república, muestra sus costuras en la formulación de un presupuesto universitario, que en el caso de la UCLA, llega al extremo de no asumir el compromiso de garantizar el pago del sueldo de los trabajadores, cada uno de los doce meses del año 2012. Ni garantizar la continuidad del pago del aumento de 40 por ciento del sueldo, ni el bono de fin de año. Y por escrito esta, en memo suscrito por la ministra.
¿Qué está pasando en el gobierno? Una nefasta amalgama de convicción ideológica anti-universitaria, incompetencia administrativa y colapso político, a lo que habría que agregar el propósito de crear confusión, incertidumbre y miedo, de cara a la elección presidencial del venidero año.
Puede suponerse que las insuficiencias respecto a los sueldos y bonos de los trabajadores, serán cubiertas con créditos adicionales, pero que sean tramitados oportunamente y en la cuantía suficiente es de dudar. Por ello, los gremios -junto con las autoridades universitarias-deben activarse desde ya para denunciar y usar los recursos legales y parlamentarios que estén a favor de los trabajadores, para exigir que este presupuesto -a todas luces violatorio de los derechos de los trabajadores y de los requerimientos básicos de la universidad- sea reformulado antes de su aprobación en la Asamblea Nacional.

Dr. Pedro A. Reyes V.Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012.
Twitter: @pedroareyesv

lunes, 19 de septiembre de 2011

Carta Profesoral Uclaista.
Septiembre 19, 2011.

Ministra: ¡trabaje!
Por estos días un analista extranjero se sorprendía de que el anuncio de la fecha para la elección presidencial del 2012, causara tanta algarabía y conmoción en todo el país. Algo que para un país con instituciones consolidadas es rutina, en Venezuela pasó a ser una incertidumbre inquietante, por el deterioro de la institucionalidad que este gobierno ha provocado de manera sistemática y por la urgencia de salir de él.
También puede sorprender que se tenga que llamar la atención al gobierno para que cumpla con sus obligaciones más elementales y sencillas. Es tal el colapso que muestra el gobierno desde hace pocos meses, que tarea tan simple como asignar los montos que corresponden a las finanzas de la UCLA, la ha vuelto la ministra Córdova un cangrejo, que no hace más que retroceder y retroceder hasta hacerse insoportable.
El colapso -expresión de la estampida y desmoralización que ya comienzan en el campo oficial- explica porque la ministra dedica cada vez menos tiempo a sus obligaciones, dejando un sinnúmero de trámites y decisiones en cola de espera, lo que nos obliga a reclamarle a voz en cuello, Ministra: ¡trabaje!

Dr. Pedro A. Reyes V.Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012.

domingo, 26 de junio de 2011

C
arta Profesoral Uclaista.
Junio 27, 2011.
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De la contingencia.


Las autoridades transitorias no hicieron lo que debían hacer para evitar esta situación…ellos debieron programar planes de contingencia, pero sólo se cruzaron de brazos” (ver en: El Impulso, C5, 21 de junio de 2011)


Que haya sido el gobierno nacional quien dijo que la UCLA ha debido tener un plan de contingencia, para enfrentar la suspensión del servicio de comedor y transporte, es algo que agradecemos. Me explico.

Si alguien hubiese dicho que con este gobierno hay que tener un plan de contingencia para las providencias estudiantiles, todos (oficialistas y opositores) habríamos respondido que este gobierno nunca les ha fallado a los estudiantes. Pues bien, los estudiantes se quedaron sin comedor y sin transporte porque no llegaron los recursos ¿Quién lo iba a creer? El gobierno mismo nos dice entonces: “no han debido confiarse, no han debido creer que los recursos llegarían, este es un gobierno en el que no se puede confiar”.

Bueno, como dicen los abogados: a confesión de parte, relevo de pruebas. Hasta el gobierno mismo está de acuerdo en que no es digno de confianza. Porque el caso es que nadie tiene un plan de contingencia para aquellas variables sobre las que no hay incertidumbre ni riesgo, o estos son mínimos. Pero está visto que con este gobierno todas las variables son inciertas y tienen alto riesgo de comportarse de modo inconveniente; hasta aquello que antes era seguro, que lo dábamos por descontado, como cuando pasábamos el interruptor y encendían las luces, el televisor, etc. Lo mismo con el agua, la seguridad en las calles, etc. Es la forma de comportarse del gobierno: echarle la culpa a otro. Si alguien se muere en un hospital público, el culpable será el difunto o su familia por no tener un plan de contingencia para salir corriendo a una clínica privada, porque en el hospital público no hay con que atenderlo.

No hay nada más atroz en el gobierno que su incapacidad para reconocer sus errores. Para ello se necesita mucho coraje, pero a éste le falta tanto como de cinismo le sobra. Habría sido mejor tratar de explicar, así fuese con mentiras, el desastre administrativo y político en que han caído o guardar silencio.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA.
Período 2009-2012.

lunes, 20 de junio de 2011

Carta Profesoral Uclaista.
Junio 20, 2011.
El gobierno sabotea las clases en la UCLA.
Al negarse a enviar la disponibilidad presupuestaria y los recursos financieros para asegurar la continuidad de los servicios de transporte y comedor, el gobierno nacional a través del ministerio de educación universitaria, está provocando que los estudiantes se vean obligados a suspender su asistencia a clases. Esto representa un saboteo gubernamental  al normal desarrollo de las actividades académicas de la UCLA, que amenaza con afectar las actividades administrativas, en la medida en que son muchos los trabajadores que usan el transporte estudiantil. Además, de prolongarse esta situación, se pondrá en riesgo la seguridad de la universidad por las dificultades para mantener el servicio de vigilancia.
El gobierno intenta confundir, manipulando la información para hacer creer que las causas del problema están en la administración de la universidad. Pero la UCLA es un modelo a nivel nacional en materia de manejo y control de sus recursos, al punto que funcionarios del ministerio lo han reconocido así.
Antes hemos denunciado la intención del gobierno de acorralar y estrangular las finanzas de la universidad, con el propósito de someterla a sus designios totalitarios y autocráticos. Esta intención sigue vigente y es la que explica la actual negativa a tomar las acciones necesarias, para que los recursos fluyan con normalidad hacia la UCLA, de modo que ésta pueda garantizar los servicios de transporte y comedor para el estudiantado. Al provocar la suspensión de clases, el gobierno nacional busca perjudicar el apropiado clima institucional para el estudio y el trabajo, y debilitar las luchas que se libran contra su política anti-universitaria. Instaurar un clima de zozobra, incertidumbre y dificultades de diversa índole, es un golpe a la moral universitaria que debemos denunciar y rechazar. Exigimos a la ministra Córdoba que rectifique de inmediato y libere los recursos financieros de la UCLA.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Período 2009-2012

lunes, 13 de junio de 2011

Carta Profesoral Uclaista.
Junio 12, 2011.

La suspensión de las elecciones universitarias en Venezuela.

A la fecha de escribir esta carta, son ya diez las universidades venezolanas que tienen suspendidas las elecciones de sus autoridades, por orden judicial de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia. Estas son: Universidad Central de Venezuela, Universidad de Carabobo, Universidad de Oriente, La Universidad del Zulia, Universidad Simón Bolívar, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Universidad Nacional Experimental Politécnica, Universidad Nacional Experimental del Táchira, Universidad Nacional Abierta y la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado. Los aspectos jurídicos -si bien importantes para el análisis- son parte menor de una situación que tiene como componente mayor la intención política de controlar a las universidades.

Querer controlar a las universidades forma parte del núcleo central del proyecto totalitario y autocrático del presente gobierno. Desde sus inicios hace doce años, el gobierno ha intentado controlar dos elementos fundamentales de la vida democrática del país: los sindicatos y las universidades. Con estrategias distintas, ha perseguido controlar a estos actores con una insistencia y perseverancia que solo puede explicarse por el talante autoritario, que por cierto ya comienza a cansar incluso a sus propios seguidores.

Exponer las razones de lo importante que es controlar a estos sectores, no esta en la intención de esta carta. Por esta vez, me limito a consignar el más sólido convencimiento de que el afán contralor explica todos y cada uno de los actos del gobierno hacia las universidades, en el plano político. En el caso de la suspensión de las elecciones universitarias, se puede ver con suprema claridad como al gobierno no le interesa en lo más mínimo la ampliación del universo de electores. Prueba de ello es que no hace nada, en absoluto, para promoverla en aquellas universidades que no eligen a sus autoridades, sino que son designadas por el presidente. Nada impide que el gobierno avance en ese sentido, excepto que carece de real interés en el asunto. De allí que tampoco presione para que haya una aplicación efectiva y rápida de las sentencias que ha dictado al respecto el TSJ. En esta materia el gobierno se muestra parsimonioso, legal y “respetuoso” del poder judicial. Su temor es que se genere un movimiento en las universidades experimentales, reclamando su democratización y se vea obligado a perder el control sobre ellas.

En el caso de las universidades que eligen a sus autoridades, la intención de suspender las elecciones por vía jurídica es crear una situación delicada, vulnerable, propicia para intimidar y hasta promover la desobediencia y el caos, que pueda ser la excusa para la intervención, que de ocurrir -sea dicho de paso- no daría pie a la democratización y la participación constituyéndose otro fraude más de los oficialistas. Es por ello que hay que salir al paso de las nada ingenuas declaraciones y acciones de algunos, que de una u otra forma tratan de desafiar la legalidad de las autoridades, que continúan en el ejercicio de sus cargos por mandato del juez de la causa.

Desde que se anunciara la intención de impugnar las elecciones rectorales en la UCLA, denuncié en declaración a la prensa (Diario El Impulso, 20 de Abril de 2010) que había un sector oficialista -abanderado con las aspiraciones de participación de importantes sectores universitarios- cuya intención real era propiciar la intervención. En esa misma declaración dije: “Nuestra postura es dar la bienvenida a la participación de empleados y obreros en el proceso de democratización de la conducción universitaria, pero éste debe darse sin sobresaltos, de conformidad con el Estado de Derecho y sin caer en salidas que responden a intereses personales o grupales. En tal sentido, hacemos un llamado a la Asamblea Nacional para que mediante un proceso de participación, amplio y verdadero, convoque a la comunidad universitaria nacional para la formulación de la Ley de Educación Universitaria y su reglamento, lo cual permitirá la aplicabilidad de lo dispuesto en el artículo 34, 3 de la LOE. Entretanto considero que las elecciones rectorales deben darse el próximo 5 de mayo, y posteriormente re-legitimar las elecciones conforme al nuevo reglamento”

Pocos días después de esa declaración, dirigí una carta al rector de la UCLA -la cual leí en una reunión ordinaria del Consejo Universitario- en la que me pronunciaba en el sentido de que el proceso de concertación propuesto por el entonces ministro Luís Acuña, debía “inscribirse o coordinarse con el proceso legislativo que debe tener lugar para la promulgación de la ley de educación universitaria y su reglamento, al frente del cual debe estar la Asamblea Nacional y con la participación activa de la comunidad universitaria nacional. En tal sentido, sugiero proponer al ministro una reunión con la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, las universidades nacionales y el Ministerio de Educación Universitaria, a fin de acordar el inicio de dicho proceso legislativo”

Para el gobierno ese camino no se correspondía con sus intenciones de crear una situación de vulnerabilidad, no solo para la UCLA sino -con el tiempo- para todas las universidades del país. Esa es la situación en la que estamos ahora.

Creo que es viable la participación del personal administrativo y obrero en la elección de autoridades, sin que se vulnere el carácter académico de esta elección, pero no solo en aquellas universidades que eligen a sus autoridades, como las autónomas y algunas experimentales entre las que esta la UCLA. La salida esta en impulsar un diálogo nacional para que en el marco de la discusión de la Ley de Educación Universitaria, avancemos en la concertación de una ley especial electoral para las universidades. Un gran reto para todos y en especial para el gobierno.

Los invito a leer el comunicado de la AVERU, sobre la suspensión de las elecciones universitarias, que reproduzco en la pestaña: Conflicto-universitario.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario, UCLA.
Período 2009-2012

martes, 17 de mayo de 2011

Carta profesoral Uclaista
Mayo 17, 2011.

Chao Hora Cero y ¿Admitir la derrota?



Creo que es un error mantener la expectativa de algo que en el futuro previsible, no va a ocurrir. Siempre sostuve que el paro indefinido era el único recurso que nos quedaba y que habíamos alcanzado un nivel suficiente de condiciones necesarias para lanzarlo el 4 de abril; algo ya tarde porque lo indicado era hacerlo en enero o febrero, pero entonces el gobierno nos aplicó la misma del 2010, nombrando a un nuevo ministro y volvimos a caer en el cuento de que hay que darle tiempo a la ministra, que la ministra nos va a recibir pero que ¡ya va! que todavía no ha terminado de poner los retratos familiares en el escritorio.



Luego el gobierno nos ganó la jugada de la huelga de hambre, inclinó la balanza a su favor, ganó el tiempo que necesitaba y nos metió gol. El gremio en cambio, incurrió en el error de desmovilizar y bajar el tono, con el concepto equivocado de que cuando se negocia no se presiona. Error garrafal, más grande, difícil de encontrar. Llegamos a casi la mitad del año, con las vacaciones acercándose y las condiciones muy deterioradas. Así, lo mejor es asumir sin tapujos que se cancela y no decir que se mantiene la expectativa de la hora cero. Será reconocer una derrota, y eso tendrá sus efectos negativos, pero creo que lo podemos superar si en lugar de animarnos con falsas expectativas, empezamos a analizar qué es lo que estamos haciendo mal; y lo que estamos haciendo mal son muchas cosas!!!



A menos que lo hagamos, seguro volveremos a cometer la misma cadena de errores y lo único que nos quedará como esperanza será un nuevo gobierno a partir del 2013, y eso está muy lejos, o ¿no?



Por cierto, admitir la derrota no es rendirse. La lucha debe continuar, pero debemos cambiar estrategias y refundarnos como organización gremial. ¿Será que como Sindicato tendremos más fortaleza?



Dr. Pedro A. Reyes V.

Representante profesoral principal

Consejo Universitario, UCLA.

Período 2009-2012.

domingo, 24 de abril de 2011

Carta Profesoral Uclaista.
Abril 24, 2011.

A DAR LA PELEA, SIN MIEDO.

Claro que a veces no se puede evitar, pero cuando eso ocurre lo que hay que hacer es echarse al hombro el miedo y seguir adelante. En eso radica el coraje. El valiente puede sentir miedo pero no se paraliza; el miedo le ayuda a no ser insensato, a no ser temerario, a ponderar bien los riesgos.

Un paro nacional indefinido de universidades en el momento actual no es temerario. Estamos a casi diez años de distancia del paro petrolero y los miles de botados de su trabajo. Hay diferencias significativas, que hacen irrelevante la referencia a ese dramático episodio de la historia del país. Aquel fue un paro político, éste es un paro gremial, en el cual participan incluso los afectos al gobierno (porque ya no le pueden ocultar a sus propias familias que el sueldo no alcanza y la culpa no es del imperio) PDVSA no es la universidad venezolana, ni ésta es PDVSA y el gobierno lo sabe. Ejemplo de ello es la devolución de la LEU el pasado 5 de Enero. Y esto mismo es evidencia de que este gobierno ya no es tan fuerte como antes, y hoy no podría hacer mucho de lo que hizo en el pasado con gran facilidad.

Gracias a la movilización, la arremetida del gobierno contra las universidades no se ha concretado de modo pleno. Algunos dicen: “Si nos paramos, nos botan” Pero botarnos de nuestro trabajo es lo que ya está haciendo el gobierno, al mantener un nivel de remuneración insoportable que obliga a muchos a buscar alternativas; por eso la consigna a seguir es: “Pararnos para que no nos boten”. Y esto se debe entender más allá de lo concerniente al aumento de sueldo. Tiene que ver también, por ejemplo, con la posibilidad de que se promulgue una ley de universidades que instaure una democratización politizante, que persigue crear ingobernabilidad en la universidad para neutralizarla como espacio crítico y proponente de soluciones a los problemas del país.

No tener claro esto nos orienta mal, en una dirección equivocada, por un camino al final del cual lo que encontraremos serán: llamados a la resignación, a entender la circunstancia actual, a suspender el conflicto y tomar el aumento salarial (que se anuncia para esta semana) como un adelanto y continuar la lucha por la diferencia cuando existan mejores circunstancias (¿¿??). No repitamos la conducta del 2008; es ahora o nunca.

Hagamos demostración de fuerza. Ninguna negociación tiene probabilidad de éxito sin demostración de fuerza. Con alguien sin fuerza no se negocia, se le impone la voluntad propia o se le distrae con “mesas de diálogo”. Al diálogo y la negociación siempre hay que decirles que sí, pero mostrando la fuerza que se tiene para que se tomen en serio. Hoy esto significa anunciar ante el país y a la mayor brevedad posible, un Paro Nacional Indefinido -coordinado con todos los gremios universitarios- que se hará efectivo en caso de no recibir una respuesta de aumento de sueldo significativo, en los primeros días de mayo.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012.

lunes, 4 de abril de 2011

Carta Profesoral Uclaista.

Abril 4, 2011.

LA MINISTRA NO CUMPLIÓ.

El 31 de marzo pasado ni siquiera dio la cara, para decir que no había hecho la tarea y no tenía una respuesta; que necesitaba más tiempo, mandó a decir. Lo curioso es que ya se lo habíamos dado.

Paradoja. El gobierno sacó una importante ventaja de la huelga de hambre universitaria, que le dio dolor de cabeza por muchos días. En algún momento debe haberse dado cuenta de que podía usarla a su favor -muy lejos de lo que era la intención de los huelguistas- para ganar tiempo y llegar al primero de mayo, cuando -según algunos analistas- decretará un aumento general de sueldos, muy por debajo de las aspiraciones de muchos sectores, pero que tendrá el efecto de desinflar la presión social. A partir de ese momento, se hará más cuesta arriba la lucha por un aumento significativo, es decir, en los términos en que lo han planteado los diferentes gremios.

Quizás por la urgencia de levantar la huelga, en el acuerdo no se definieron plazos, fechas límite para que concluyeran los trabajos de las mesas de diálogo y se hicieran efectivas las conclusiones. No sé cómo están trabajando esas mesas, cual es su metodología y composición. Algunos explican que se están realizando diálogos por separado (mesas oficialistas y mesas gremialistas) También he sabido que se dio hasta el 6 de abril para recibir una respuesta. No sé, sin embargo, si esto es algo consistente, habida cuenta de que el jueves 31 un vocero de la inter-gremial de Lara declaró a la prensa que se había dado un plazo hasta el 15 de Abril; confusión, descoordinación, desarticulación, son términos que se me agolpan en la cabeza. Para colmo se amenaza con otra huelga de hambre ¡Por Dios, ¿cuándo dejaremos de tropezarnos dos veces con la misma piedra?!

Si vemos con cuidado, tal plazo no es de quince días como a primera vista se puede entender, sino mucho mas. Después del 15 de Abril es Semana Santa, y luego de ésta nadie llega arrancando un paro nacional indefinido. Así llegamos entonces al 1º de mayo, día en que supuestamente veremos el anuncio salarial.

Ante esta situación tan desconcertante, lo que procede es hacer una profunda revisión, análisis y tomar decisiones, que nos pongan en un sendero franco hacia la conquista de nuestras justas reivindicaciones. Entre otras cosas, es necesario plantear a nivel nacional que se constituya un comando inter-gremial, aprovechando y valorizando la experiencia de la inter-gremial de Lara. Sin una adecuada coordinación nacional se continuarán cometiendo errores garrafales, que la habilidad política del gobierno sabrá capitalizar a su cuenta.

Entra un friíto en la espalda pensar que por esa habilidad de convertir una derrota en victoria en solo cinco segundos, el inquilino de Miraflores será el mismo después de Diciembre 2012.


Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012.

lunes, 28 de marzo de 2011

Carta Profesoral Uclaista.
Marzo 28, 2011.
LA QUIEBRA TOTAL DEL LIDERAZGO GREMIAL.

No cabe la menor duda de que nuestros jóvenes estudiantes (muchachos y muchachas por igual) son aguerridos y valientes, al extremo del sacrificio de sus mejores sueños. Lo son también lo compañeros de trabajo que se incorporaron con ellos. Cada uno de nosotros deseaba estar en ella, arriesgando la salud y hasta la vida, pero los años no pasan en vano y se hizo entonces imposible comer sin un sentimiento de culpa.

Cabe preguntarse ¿Por qué se ha llegado a esta situación extrema? Es necesario responder con urgencia, porque esto no debe volver a ocurrir. Suscribo las líneas finales del Editorial del diario El Nacional de ayer domingo 27:

Los universitarios, rodeados de la admiración nacional, no deben extremar su capacidad de sacrificio. El recurso de huelga de hambre, por ejemplo, debe ser meditado y decidido cuando las circunstancias así lo exijan. Ellos no pueden asumir toda la responsabilidad de las luchas ciudadanas. (El Nacional, Editorial: 27 de marzo 2011) (Subrayado mío)

Coincido también con Tulio Hernández (El Nacional, 25 marzo. C3)

…las huelgas de hambre se han convertido en una protesta común. Eso lleva, a su juicio, a dos conclusiones. Una, que no hay un diálogo entre el Gobierno y la población. Dos, que no se han conseguido mecanismos menos drásticos para hacer reclamos. "Esta situación habla de una sociedad encallejonada, sin salida"… (Subrayado mío)

La huelga de hambre es un recurso extremo para una lucha extrema, en el sentido de ser el último recurso que queda en una lucha impostergable, de vida o muerte. Pareciera que estamos en esa circunstancia, dada la insensibilidad y falta de cordura de un gobierno obcecado, ofuscado, por una ideología excluyente y autoritaria, y por un apego al poder a toda costa, que lo lleva a menospreciar la vida de quien sea. Y al no encontrar alternativa, la gente recurre al sacrificio. Como dice Marco Antonio Ponce (El Nacional, 25 marzo. C3):

Las huelgas de hambre son la expresión de una sociedad cansada de esperar. Marco Antonio Ponce, investigador de la ONG Provea, asegura que las protestas de ese tipo reflejan la ausencia de respuestas efectivas a peticiones de ciertos sectores. La gente, dice, pasa por varias vías hasta que el desgaste la obliga a emprender acciones más radicales.

¿Cómo no desesperar y evitar acciones menos drásticas, menos radicales, ante la tozudez de este gobierno? ¿Cómo no inmolarse ni caer victima de la criminalización de la protesta ni de la parálisis esperando al Mesías? Creo que hay que buscar en nosotros mismos, como gremio. Hay que hacer cambios, como agremiados y en la dirigencia. Enfatizo, es imperativa una renovación, de la dirigencia y de cada uno de nosotros como agremiados, así como también de las estrategias y formas de trabajo, con el objetivo de rescatar la capacidad de liderazgo gremial para conducir las luchas sociales.

De momento, debemos ratificar la hora 0 para el 4 de abril. Vamos a la reunión del 31 (pautada ya desde el 24 de febrero, y ratificada el 25 de marzo gracias al esfuerzo heroico de nuestros jóvenes) Digamos SI al diálogo pero sin bajar la guardia, porque si no, nos ponchan.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012.

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En la pestaña “Conflicto universitario” podrás leer las referencias contenidas en esta carta.

domingo, 20 de marzo de 2011

CARTA PROFESORAL UCLAISTA
Marzo 20, 2011.

El 4 mejor que el 6.

La FAPUV fijó el 4 de abril como hora 0, para el Paro Nacional Indefinido de las universidades venezolanas, en caso de que el gobierno no dé respuesta satisfactoria en la reunión pautada para el 31 de marzo.

En mi carta del 1 de marzo, propuse el 6 de abril, para advertir que la idea de dos meses de plazo, es decir, el 1º de mayo como hora 0 propuesta originalmente por la FAPUV, nos ponía en riesgo de no alcanzar el objetivo de un aumento justo de sueldos para antes de las vacaciones de agosto. Dadas las circunstancias, en particular la huelga de hambre de un numeroso grupo de estudiantes en algunas ciudades del país, se hace difícil mantener el 4 de abril como hora 0. Esa carga moral de dar clases en esas circunstancias, justifica la propuesta que hizo el Prof. Héctor Núñez en la asamblea del miércoles 16, de adelantar la convocatoria al paro.

Sin embargo, el compromiso con el ministerio de educación universitaria para el 31 de marzo conviene cumplirlo; no hacerlo le daría la oportunidad al gobierno para desacreditarnos y acusarnos de cualquier cosa. Eso parece algo claro, como claro es que debemos expresar los sentimientos y propuestas en el entendido de que es la Asamblea la máxima autoridad de la APUCLA.

Creo que es urgente convocar a la comisión de estrategia, para que apoye la preparación indispensable que debe tener el equipo que se reunirá con el ministerio el próximo 31. Son muchos los escenarios que hay que explorar, para estar en condiciones de evitar las tácticas dilatorias que el gobierno pondrá en juego, en caso de no tener una respuesta aceptable para ese día. Por ejemplo, un aspecto a tener en cuenta es cerciorarse de que la respuesta del ministerio tenga la aprobación del presidente.

La decisión del paro nacional indefinido es muy delicada, pero es necesario sostenerla con firmeza y no dar ni un día más al gobierno.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012


Carta Profesoral Uclaista
Marzo 1º, 2011.

MAYO ES TARDE PARA LA HORA O.

En la reunión del jueves 24 sostenida en Caracas, la comisión intergremial y la subdirectora de la OPSU acordaron “…Establecer una reunión con los mismos actores que estamos aquí presentes para dentro 30 días, a fin de conocer los avances logrados”.

Me pregunto si estamos dando por entendido que al final de esos treinta días no habrá ningún aumento, sino solo algunos avances, y es por eso que la FAPUV decidió con fecha 23 de febrero, entre otras resoluciones que “… el cronograma de acciones estratégicas de calle se desarrolle en un lapso de 2 meses, contados a partir del 1 de marzo (2011), al final de los cuales, de no obtener respuesta satisfactoria, se inicia un Paro Nacional Indefinido de Universidades (Hora 0)”

Eso significa darle al gobierno dos meses: marzo y abril, para recibir una respuesta satisfactoria, es decir, fijar para el 1º de mayo el inicio del paro indefinido. Me parece mucho tiempo y además corremos el riesgo de que el gobierno ponga en práctica medidas dilatorias, que nos pueden llevar hasta julio, momento en el cual no podremos llamar a un paro indefinido dada la cercanía de las vacaciones de agosto.

Si llegamos a las vacaciones sin un aumento satisfactorio de los sueldos, en septiembre la situación de la economía doméstica de los universitarios será catastrófica; no serán pocos los que habrán tenido que liquidar activos del patrimonio familiar para mantenerse a flote y el aumento de sueldos será para rescatar a los sobrevivientes de este naufragio terrible que se nos viene encima.

Pido entonces que se declare el 6 de Abril Hora 0 para iniciar el Paro Nacional Indefinido de Universidades; que se anuncie esta fecha a la mayor brevedad posible a la opinión pública, a fin de generar una movilización de todos los sectores del país para que el gobierno suscriba y haga efectivo un aumento de sueldos y salarios a todos los universitarios del país, y de ese modo evitar la paralización de las universidades venezolanas.

Aquella reunión acordada el pasado jueves 24 en Caracas, ya no será para “conocer los avances logrados” sino para recibir una respuesta satisfactoria.
Carta profesoral Uclaista
Febrero 22, 2011.

CAMBIO Y PERMANENCIA EN LA TRANSFORMACIÓN UNIVERSITARIA.

El pasado tres de febrero asistí como ponente a un foro sobre la transformación universitaria, en el núcleo Tarabana de la UCLA, invitado por los Decanos Nerio Naranjo y William Zambrano, de Agronomía y de Ciencias Veterinaria respectivamente. La actividad formaba parte de la celebración del 47 aniversario de ambos decanatos y tuve el honor de compartir el panel con la Doctora Danaé Rondón y el Doctor Alexis Guerra. Reitero mi agradecimiento a los decanos por la invitación y en lo que sigue, trataré de sintetizar algunas de las ideas expuestas en mi intervención.

En primer lugar hice referencia a la dificultad para hacer cambios en la universidad; he allí una paradoja porque es desde ella que mejor se puede saber cuáles deben ser los cambios pero es en ella donde hay más resistencia. En cambio, es en el entorno desde donde usualmente provienen las presiones más fuertes para los cambios, pero donde menos condiciones hay para saber cuáles son y cómo implementarlos. Por entorno quiero referir aquí a los actores sociales, principalmente los políticos y los grupos de interés económico.

La dificultad o resistencia al cambio creo que se explica –al menos en parte- por la misión de la universidad. Es una misión muy grave, muy delicada, le decimos a la sociedad: en estos profesionales pueden confiar; cuenten con ellos para atender sus asuntos, sus urgencias y necesidades, sus esperanzas y proyectos, ellos están bien capacitados, nosotros lo certificamos. Otro tanto pasa con el conocimiento generado en el contexto de las actividades de investigación. Es comprensible entonces que esto genere aversión al cambio, incertidumbre y dudas que en muchos casos conduce a posiciones conservadoras.

Debemos tener en cuenta también que la universidad es una institución que data de siglos. Pudiéramos decir que su origen más remoto se puede ubicar en la antigüedad, en la Grecia antigua, cuando alrededor del siglo VI a. C. nace la filosofía, que tiene como características fundamentales la crítica que se opone al dogma, la diversidad y la pluralidad, que son los rasgos fundamentales que la universidad a lo largo de su historia fue desplegando cada vez más, hasta llegar hoy a un nivel pleno. La escuela que funda Platón se llamaba la Academia, término que todavía hoy usamos. Entonces, bien podemos decir que tenemos entre manos una cuestión con antecedentes que se remontan 2500 años atrás, es decir, hay antecedentes que deben ser considerados y obligan a discutir sobre los cambios en el entendido que deben haber continuidades, se trata de cambios sin solución de continuidad en aquello que debe permanecer, verbigracia: la autonomía universitaria, la libertad de cátedra, la pluralidad y la democracia.

Cambios y continuidad en el gobierno universitario.

Circulan dos proyectos que fueron presentados a finales del año pasado, como alternativas al proyecto oficial que fue sancionado y luego “vetado” por el presidente. En ambos proyectos alternativos se elimina el vicerrectorado administrativo. En uno de éstos proyectos, se sustituye por un Director General Administrativo nombrado por un triunvirato (conformado por el rector, el vicerrector académico y el secretario general) El otro proyecto plantea algo similar. Se esgrime una argumentación para justificarlo, que podría ser razonable pero no aceptable, en la medida que ello implica una sesión de facultad decisoria del electorado universitario, que hasta ahora es el que decide quién es la cabeza administrativa de la universidad. El componente administrativo conforma junto con el componente académico, el componente de secretaria general y el componente de dirección rectoral, los cuatro componentes básicos cuyos titulares son elegidos por el electorado universitario ¿Qué argumentación puede ser tan fuerte y suficiente como para justificar que el electorado ceda a un triunvirato, la facultad de decidir quién es el titular de un componente tan importante como el administrativo? Además, al restarle peso institucional -al eliminar su carácter de autoridad universitaria- agrega más poder al rector. A eso habría que agregar que las decisiones que se toman en la máxima autoridad (consejo universitario) podrían carecer de suficiente factibilidad, en la medida en que la cabeza del componente administrativo no forma parte de la toma de decisiones, en tanto que no es un funcionario electo sino designado. Es un retroceso en la democratización, además de un debilitamiento del proceso de toma de decisiones de la máxima instancia del gobierno universitario.

sábado, 12 de marzo de 2011

Carta profesoral Uclaista.
Enero 25, 2011.

Algo más sobre la autonomía y la ley de educación universitaria.

El proyecto de LEU presentada a la AN por iniciativa ciudadana, remite la cuestión de los requisitos para acceder a la autonomía plena al reglamento de la ley. Sostengo que esa no debe ser la vía para darle respuesta a lo contemplado en el artículo 109 constitucional y que debe establecerse en la LEU aquellos requisitos de manera taxativa.
El proyecto presentado por la AVERU en cambio, remite la cuestión de los requisitos al Consejo de Coordinación del Sistema Nacional de Educación Universitaria, instancia que deberá establecerlos. Veamos el texto del parágrafo primero del artículo 4 de dicho proyecto AVERU:

“Las Universidades Experimentales y las otras Instituciones de Educación Universitaria que no ejerzan la autonomía plena de acuerdo a las condiciones establecidas en este artículo, serán consideradas instituciones con autonomía parcial y podrán adquirir la plenitud del ejercicio autonómico, una vez que cumplan los requisitos de Ley establecidos por el Consejo de Coordinación del Sistema Nacional de Educación Universitaria, previo dictamen favorable del Sistema Autónomo de Evaluación y Acreditación. Esta condición de autonomía parcial incluye la posibilidad de elección de sus propias autoridades por parte de las comunidades universitarias.”

Sin lugar a dudas que no es poca cosa adquirir autonomía plena. Es una condición de gran responsabilidad, por lo que las instituciones deben estar preparadas, crecidas y consolidadas lo suficiente para hacer uso responsable y efectivo de esa condición. No obstante, debe reconocerse en la LEU la situación de varias universidades experimentales que como la UCLA, tienen un desempeño institucional reconocido desde hace muchos años y que deberían estar sujetas a procedimientos más expeditos, rigurosos y exigentes, pero que permitan dar una respuesta más temprana a la que debe suponerse tomará el procedimiento antes citado. Cabe imaginarse la enorme cantidad de tareas que tendrá el Consejo de Coordinación y el tiempo que tomará la creación y puesta en funcionamiento del Sistema de Evaluación y Acreditación; amén de eso, las trabas políticas que el gobierno pondrá para evitar perder el control sobre esas universidades.

Creo que en disposiciones transitorias de la LEU, podrían establecerse algunas previsiones al respecto. Insisto en la propuesta de debatir este asunto, en el contexto de la discusión que hemos iniciado en la universidad, sobre esta ley.

Elecciones de autoridades en todas las universidades experimentales.

No es el caso de la UCLA por cierto, pero es pertinente hacer referencia a la cuestión de la elección de autoridades en aquellas universidades experimentales, en donde el gobierno es el único elector. Lo mismo que he argumentado respecto a la autonomía plena en el apartado anterior, cabe en este particular. La LEU debe dar un tratamiento especial -expedito pero riguroso- a aquellos casos en los que exista consenso respecto a la presencia de condiciones suficientes, para que las comunidades universitarias elijan a sus autoridades. Este es un argumento a favor de la democratización, genuina y no populista, que no debe quedar de lado.

En próxima entrega me referiré a la propuesta de eliminar el vicerrectorado administrativo. A primera vista no parece una idea acertada; encuentro razones para oponerse. Otro tema de gran interés es lo referido a la carrera académica y creo además que debemos prestar atención también al fenecido PPI y la nueva LOCTI.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
Carta profesoral Uclaista.
Enero 24, 2011.

Un franco reconocimiento a las profesoras y a los profesores -también a los empleados- que participaron en el Ayuno por un Sueldo Justo, el pasado miércoles 19 de este mes. Una protesta que la opinión pública registra como una demostración dramática de la justicia del reclamo universitario, que nos fortalece ante un gobierno indolente y calumniador.

Hacer converger, coordinar y acentuar las luchas de todos los trabajadores del sector público, por sus justas reivindicaciones socioeconómicas, es un imperativo estratégico para lograr la victoria en un plazo perentorio.

La ministra Yadira Córdova deberá conjugar su condición académica y su compromiso con el gobierno, de modo que la universidad venezolana salga ganando. Es una misión casi imposible, habida cuenta del record anti-universitario del gobierno actual. Pero la universidad queda y los gobiernos pasan; quienes no lo tienen presente, pasarán sin dejar huella digna.


Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012

Carta Profesoral Uclaista.
Enero 18, 2011.

LA LEU Y LA AUTONOMÍA DE LA UCLA.

La Ley Orgánica de Educación promulgada el 15 de agosto de 2009, no desarrolla el postulado contenido en las dos últimas líneas del artículo 109 de la Constitución Nacional, que se refieren a las universidades experimentales y el derecho que tienen de alcanzar la autonomía universitaria.
Cito:

Artículo 109. °
El Estado reconocerá la autonomía universitaria como principio y jerarquía que permite a los profesores, profesoras, estudiantes, egresados y egresadas de su comunidad dedicarse a la búsqueda del conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica, para beneficio espiritual y material de la Nación. Las universidades autónomas se darán sus normas de gobierno, funcionamiento y la administración eficiente de su patrimonio bajo el control y vigilancia que a tales efectos establezca la ley. Se consagra la autonomía universitaria para planificar, organizar, elaborar y actualizar los programas de investigación, docencia y extensión. Se establece la inviolabilidad del recinto universitario. Las universidades nacionales experimentales alcanzarán su autonomía de conformidad con la ley. (Cursivas mías)

En mi carta profesoral del 14 de septiembre de 2009, sostuve que en sano sentido jurídico las leyes orgánicas deben desarrollar los postulados constitucionales, por lo que el legislador debió incluir previsiones relativas al estatus autonómico de aquellas universidades que todavía no lo son. Cabía esperarse que la fenecida Ley de Educación Universitaria Queipo/Ramírez lo hiciera, pero también soslaya el asunto y solo establece en la disposición transitoria décima que “El Consejo Nacional de Transformación Universitaria establecerá las condiciones y términos bajo los cuales las universidades que al momento de la entrada en vigencia de la presente ley, no eligen a sus autoridades, puedan hacerlo democráticamente”

La Ley de Educación Universitaria no puede dejar por fuera los criterios y procedimientos para hacer valer el mandato constitucional antes referido, respecto a las universidades nacionales experimentales y su autonomía. Debe definirlos de manera taxativa de modo que sean de aplicación inmediata, sin que sea necesario remitirlos al reglamento de la ley.

Este es un tema de particular interés para la UCLA, que nos confronta con el estado actual de nuestro desarrollo institucional y nos interroga si estamos listos para la autonomía plena o -en cambio- aún tenemos camino por recorrer.


Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
Carta profesoral Uclaista.
Enero 14, 2011.

¡HOLA MINISTRA!

Ciudadana ministra Yadira Córdova, le tenemos una mala noticia: ¡no hay tregua! La última se la dimos a su antecesor y fue un gran error. Eso contribuyó a que el año 2010 pasara sin que se decretara un justo aumento salarial. De modo que si usted no conoce la situación de las universidades venezolanas -lo cual sería bastante difícil de creer- tendrá que ponerse a trabajar las veinticuatro horas del día los siete días de la semana, para que pueda reunirse de urgencia con los rectores y los gremios universitarios y buscar acuerdos satisfactorios sobre el presupuesto y el aumento de sueldos, entre otras cosas pendientes.

Lo del sueldo no hay ya manera de decir lo urgente que es. Tal vez usted lo sepa y no haya que ilustrárselo con algún pasaje de la atribulada economía domestica, de la mayoría de los profesores y del personal administrativo y obrero. No creo que la paciencia aguante más y desde ya debe saber que las acciones irán in crescendo, de modo que nada es de extrañar que para antes de que finalice el primer trimestre estén ya paralizadas las universidades, en pie de lucha por un salario justo, a menos que usted haya obrado el milagro de hacer entender a su comandante.

Suerte ministra -de verdad- mejor suerte que su defenestrado antecesor.

Posdata: háganos un favor a la UCLA, búsquese otro representante ante el Consejo Universitario, que sepa representarla sin ofender, insultar y denigrar. Sería un buen gesto de su parte.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
Carta Profesoral Uclaista.
Enero 8, 2011.

Cantar victoria y seguir luchando.

Nadie daba ni un centavo a favor de la solicitud de no promulgar la LEU, que le hicieran la UCV, LUZ y la Universidad de Carabobo en forma simultánea, al presidente Chávez. Hasta hubo quien dijo que era una ingenuidad.

Creo que este es un punto que no debe pasar desapercibido, porque ilustra uno de los elementos centrales de la estrategia general de lucha puesta en práctica desde hace varios años y que ha venido dando resultados: usar todos los recursos institucionales, entre ellos los legales, aun cuando no se espere que funcionen por el secuestro a que están sometidos por el gobierno. No hay que confundir entre “lo que se debe hacer” y “lo que se puede esperar”; había que hacer esa solicitud por remota o imposible que pareciera una respuesta positiva. Por supuesto que en el feliz desenlace fue crucial la disposición de lucha que apenas se asomó, pero que fue suficiente para mostrar la voluntad de lucha, fuerte e inquebrantable, que se iba a manifestar en las calles tan pronto comenzaran las clases en las universidades. El descontento general de la población por el costo de la vida, la inseguridad, el desempleo y muchas otras calamidades, se iba a ir detrás de los universitarios para reclamarle al gobierno soluciones. La conflictividad social iba a tomar la calle, más rápido aún con el aumento del IVA. Los sucesos en Bolivia contra el “gasolinazo” del gobierno de Evo Morales, deben haber pasado por la mente de la sala situacional de Miraflores.

Junto con esto, algunos creen que en la visita a Brasilia -en ocasión de la toma de posesión de Dilma Rousseff- el presidente percibió un rechazo a su paquetazo legislativo, en particular a la ley habilitante. Las declaraciones de Insulza (secretario general de la OEA) el viernes 7 de este mes no son a título personal, sino como vocero de un grupo de países latinoamericanos que han preferido proceder con la mayor cautela diplomática, para plantear esta cuestión en el marco de la Carta Democrática de la OEA.

Así entonces, ante la radicalización del gobierno, debemos insistir en la lucha política sin buscar atajos. Y ante su ineficiencia para resolver los diversos problemas y atender las reivindicaciones del pueblo, la movilización y la coordinación deben profundizarse. La conflictividad debe ir en aumento, radicalizarse, manteniendo siempre el carácter social y legítimo de las protestas, pero articulándose con las demandas políticas.

En ese sentido, debemos los gremios universitarios retomar la demanda por el incremento de sueldos y participar en las movilizaciones contra el paquetazo legislativo. Nuestra lucha debe radicalizarse o de lo contrario pasará este año también sin ver una mejoría en nuestro sueldo. Es claro también que debemos incorporarnos al debate sobre la ley de universidades; una nueva ley es necesaria y debemos aprovechar la sensibilidad que nos dejó la fenecida ley del dúo Queipo/Ramírez por encargo de Miraflores.

Celebremos la victoria y continuemos la lucha, por la universidad plural y autónoma, y por una Venezuela democrática, libre y próspera.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012


Carta Profesoral Uclaista
Diciembre 23, 2010.

SIN CONSENSO LA LEY DE UNIVERSIDADES ES INVIABLE.

Estimadas y estimados colegas:

Nuestra conciencia y voluntad universitarias están ante una grave prueba. La Ley de Educación Universitaria, aprobada en primera discusión en la Asamblea Nacional, debe ser rechazada de forma contundente. Activemos la movilización nacional para derrotarla.

Entre otras razones para rechazar esta ley, enumero las siguientes:

1. En primer lugar, el gobierno insiste en desconocer la voluntad popular, que en el referéndum para la reforma de la constitución (2 de Diciembre de 2007), rechazó el Estado Socialista. Esta ley insiste en ese propósito al poner como horizonte de la educación universitaria esa opción ideológica. Se desconoce la voluntad popular expresada en esa oportunidad, y en consecuencia se viola la Constitución que señala en su artículo 2 que Venezuela “se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia”.

2. Desde la perspectiva doctrinal, la educación no puede estar en función de una ideología, en especial cuando se trata de la educación pública. En ese sentido, la ley de educación universitaria restringe la libertad académica y el ejercicio intelectual al establecer orientaciones hacia la opción socialista. Reconocer las diversas opciones y luego imponer una, no es libertad académica. La educación -para que sea verdadera- debe darse en un contexto de libertad, para conocer las diversas opciones y elegir de acuerdo al criterio que el individuo se haya formado. En ese sentido la educación universitaria no puede estar jalonada por una ideología en particular, porque pierde su sentido universal y deriva en el pensamiento único, formula segura para el empobrecimiento espiritual, cultural, político y económico del país. Solo en la pluralidad de pensamientos e iniciativas puede florecer la riqueza de una sociedad.

3. La autonomía como condición sine qua non para el ejercicio libre de la educación universitaria. Aquí de nuevo encontramos una violación a la constitución. En su artículo 109 dice: El Estado reconocerá la autonomía universitaria como principio y jerarquía que permite a los profesores, profesoras, estudiantes, egresados y egresadas de su comunidad dedicarse a la búsqueda del conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica, para beneficio espiritual y material de la Nación. Las universidades autónomas se darán sus normas de gobierno, funcionamiento y la administración eficiente de su patrimonio bajo el control y vigilancia que a tales efectos establezca la ley. Se consagra la autonomía universitaria para planificar, organizar, elaborar y actualizar los programas de investigación, docencia y extensión. Se establece la inviolabilidad del recinto universitario. Las universidades nacionales experimentales alcanzarán su autonomía de conformidad con la ley. La ley de Educación Universitaria, vacía de contenido este precepto constitucional, al establecer que el reglamento electoral así como el reglamento del gobierno universitario serán dictados por el ministro. En otros artículos referidos a otras materias también se viola el principio de autonomía universitaria.

4. La ley no solo no fue consultada, sino que se elaboró con un espíritu de exclusión. Una ley de educación debe ser sancionada después de haber alcanzado un consenso en cuanto a su contenido. No puede ser de otra manera: sin consenso en materia educativa, ninguna ley será viable. Sin duda la educación universitaria requiere de cambios, innovaciones y transformaciones, pero la Ley aprobada lo que persigue es eliminar a las universidades como entes plurales, libres, críticos y creativos, sin sujeción a poderes de ninguna índole.

5. Alertamos que esta ley se alinea en la estrategia de incrementar el control político del gobierno nacional, para allanar el camino hacia el ejercicio dictatorial del poder público, para favorecer una agenda que nada tiene que ver con los problemas del pueblo y los intereses del país.



Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
Carta Profesoral Uclaista.
Diciembre 5, 2010.

SIN MUSA.

Si espero que llegue la musa, se me pasa el día y no escribo nada. Hasta pensé -en la desesperación- fusilar algunos mensajes que he recibido, muy inspirados y bien escritos. Pero en fin, no se trata de literatura sino simplemente de saludar a mis colegas en este particular día, en estas difíciles circunstancias y a la vista de un futuro inmediato paradójico, por incierto y certero al mismo tiempo.

Qué de incierto y qué de cierto tiene el futuro es algo de lo cual no puedo disertar sin musa; salvo que de cierto esta, como algo por descontado, nuestro inquebrantable compromiso de continuar con dignidad, responsabilidad y pasión, lo que hemos decidido y hemos tenido oportunidad de ser en esta vida: PROFESORES UNIVERSITARIOS.

Un abrazo

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
CARTA PROFESORAL UCLAISTA.
Octubre, 2010.

Estimadas y estimados colegas.

Desde Julio a esta fecha, han sido muy apremiantes y álgidos los acontecimientos en la vida universitaria. En agosto vivimos la desagradable experiencia de recibir en forma fraccionada y tardía el pago del bono vacacional, que sea dicho de paso cada vez de vacacional tiene menos o nada. Con seguridad y sin lugar a dudas, cómo saber si eso que podemos calificar de atropello laboral, obedeció a la ya proverbial incompetencia administrativa de este gobierno o a su política contrauniversitaria. Como quiera que sea, el reclamo debe continuar y desde una postura gremial advertirle al Ministerio de Educación Universitaria que de repetirse este atropello tendrá una respuesta contundente.

En septiembre regresamos y no regresamos.

En la asamblea del 15 de ese mes, sostuve la urgencia y las razones de revertir la decisión de enero pasado respecto al pago del bono vacacional. Sostuve que tres circunstancias -no presentes en Enero- obligaban a revisar y desechar esa decisión.
Estas circunstancias eran: 1. El gobierno nos mojó la pólvora, al exhortar a las universidades para que no se incorporaran en septiembre, antes de las elecciones parlamentarias. La no incorporación no podía significar entonces un paro contra el gobierno, en la medida en que eso mismo era lo que le interesaba al gobierno; que presión se hizo sobre el gobierno si eso -repito- es lo que nos pedía que hiciéramos. 2. El segundo argumento, expuesto por algunos que me presidieron en la palabra, era la necesidad de retomar las actividades luego de las vacaciones para incorporarnos -como comunidad- al debate sobre las elecciones parlamentarias. Creo que nunca antes una elección parlamentaria había sido más importante para la universidad venezolana y para la UCLA en particular, como lo fue la del 26 de septiembre. No me detengo en explicaciones, porque creo que todos estamos al corriente de la LOE, la nueva ley de educación universitaria que debe ser promulgada, etc., etc. El no incorporarnos nos privó de diálogos, discusiones, conversaciones, la más de las veces informales y fortuitas, con empleados, obreros, estudiantes y profesores, sobre la importancia de esas elecciones parlamentarias. 3. Por último, y no menos importante, la sentencia de la Sala Electoral del TSJ sobre las elecciones rectorales de la UCLA. Requeríamos estar incorporados para analizar y debatir en conjunto, pero con un carácter de urgencia aún mayor que el punto anterior (en relación a esta cuestión de la sentencia de la Sala Electoral del TSJ, pronto estaré remitiendo una carta).

Ninguna de estas tres circunstancias existía en Enero de este año cuando se tomo la decisión de no incorporarse al período vacacional, sino se pagaba el bono como corresponde, y cada una de ellas y en conjunto, aconsejaban el reinicio de actividades académicas el 15 de septiembre. (A la luz de la experiencia que acabamos de vivir, considero que la idea de no iniciar vacaciones hasta que sea pagado el bono vacacional carece de sentido y debería desecharse por completo). Una consideración serena de estas tres circunstancias, ha debido conducir a la asamblea a decidir la incorporación a las actividades, y dedicarnos a preparar el momento oportuno para retomar la lucha gremial en términos de mayor efectividad y contundencia. No fue lo que ocurrió, y no se trata de llorar sobre la leche derramada, pero debemos analizar esa experiencia, intercambiar opiniones (algunos creen que fue lo correcto) y sacar conclusiones que podrían servir en el futuro.

Octubre 5: Un paro indefinido, solitario y ¿exitoso?

La asamblea de profesores de la UCLA decidió un paro indefinido desde ese día -coincidiendo con la ATAUCLA- hasta tanto el gobierno nacional decretara un aumento salarial y el pago de las deudas. En esta asamblea, el profesorado sobrepasó a la Junta Directiva de la APUCLA y con ello quedaron en evidencia muchas cosas que deben cambiar, por lo cual debo decir que es imperativa una reflexión que permita superar la concepción general subyacente en la conducción del gremio. Esta concepción no ha permitido visualizar que la estrategia hasta ahora puesta en práctica, está agotada y no se corresponde con las nuevas circunstancias. En este contexto, aplaudo la decisión de conformar una comisión de estrategia y felicito a sus integrantes por el excelente trabajo. La proposición de conformar una comisión intergremial es también plausible y urgente, como también es urgente -y en grado superlativo- restablecer las mejores relaciones con el sector estudiantil.

Quisiera pensar que este paro tuvo algún efecto positivo, en el contexto de la lucha nacional universitaria. Difícil saberlo, pero es una buena tesis la siguiente. El gobierno tomó nota de algo que el paro reveló: los profesores de la UCLA habían perdido el miedo y fueron al paro indefinido tan temido por el gobierno ¿Se contagiarían los demás profesores universitarios de Venezuela? Esto, más el paro de la UPEL y otras acciones de protesta por parte de obreros y empleados de universidades emblemáticas como la UCV, así como también la exitosa marcha en Caracas convocada por los rectores universitarios, movieron el piso del gobierno. Como contexto de fondo debe agregarse el nuevo cuadro político nacional resultado de las elecciones legislativas, que entre otras cosas, dejó al gobierno sin posibilidad de desacreditar a la lucha universitaria como parte de un plan golpista; argumento a todas luces ridículo, cuando el país acaba de protagonizar una irrefutable muestra de su vocación democrática.

Creo que el paro hizo su contribución, pero no daba para más. Era urgente levantarlo, principalmente por las tensiones internas con los estudiantes de la UCLA. Y se hizo en los términos correctos, no como una rendición ni una derrota sino como un compás de espera necesario, prudente y sobre todo con una convicción firme de continuar la lucha. Al momento de escribir esto, ya hay signos claros -como la aprobación de créditos adicionales en la Asamblea Nacional- para pagar la deuda del 2008 y la relativa al bono de alimentación, lo cual pone en evidencia el éxito de las movilizaciones de los gremios y universidades. Pero todavía falta lo más importante: el aumento de sueldos (en forma deliberada paso por alto lo del presupuesto universitario para solo referirme en esta carta a lo estrictamente gremial)

El aumento de sueldo debe concretarse este año, y puede ayudar mucho el anuncio de la hora cero del paro universitario nacional para los primeros días de Noviembre. De la fuerza con que este anuncio se haga -en forma unitaria con todos los sectores- dependerá que el gobierno no lo subestime y no tengamos que paralizar las actividades de nuevo; ojala así sea, para bien de todos. El deterioro del ingreso de la familia universitaria es insoportable por más tiempo. No podemos esperar más.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
Carta Profesoral Uclaista, Junio 2010.

AUTONOMÍA Y ACADEMIA.

En la oportunidad en que por primera vez nos referimos a la LOE, entre otras cosas señalamos que ésta no había cumplido con lo que se espera de toda ley de carácter orgánico, es decir, desarrollar los preceptos constitucionales. En este caso la LOE no desarrolló lo contemplado en el constitucional 109, que en sus dos últimas líneas establece que “Las universidades nacionales experimentales alcanzarán su autonomía de conformidad con la ley”

Ante esta falta, sostuvimos: “En sano sentido jurídico las leyes orgánicas deben desarrollar los postulados constitucionales, por lo que el legislador no puede soslayar el mandato de incluir previsiones relativas al estatus autonómico de aquellas universidades que todavía no lo son. Esta es una deficiencia inexcusable de la LOE, que amerita una fuerte denuncia. (Para el debate en defensa de la autonomía universitaria. Carta Profesoral Uclaista, 14 de Septiembre de 2009)

La ley de Educación Universitaria prevista en la LOE -que todavía no se esta discutiendo, a pesar de que se vence el plazo en poco mas de dos meses (15 de agosto próximo)- debería subsanar dicha falta, esto en caso de que no sea sometida la LOE a una profunda revisión y reforma por parte del nuevo parlamento a ser elegido el 26 de septiembre. En cualquier caso, lo que debe plantearse la UCLA en las actuales circunstancias, es retomar su lucha por la Autonomía y en ese contexto analizar las propuestas de cambio. Más tarde o más temprano, éste y otros temas tendrán que ser debatidos y definidos, bien sea en el contexto de la reforma de la LOE o en la redacción de la nueva ley de universidades.

En esta discusión el punto de referencia central e irrenunciable es la defensa de la Academia. Cualquier propuesta de cambio universitario debe partir o tener como referencia central, la defensa del carácter académico de la universidad venezolana. Esto podría parecer una perogrullada, pero no lo es a la luz de los intentos de convertirla en un centro politizado, en el sentido de que el criterio político sea lo que prevalezca en la vida de la institución. En este particular, la UCLA ha hecho avances importantes, claros y firmes, para gobernar su quehacer de modo que los criterios académicos predominen, antes que otros.

Por tanto, antes que discutir solo un reglamento electoral para la elección de las autoridades universitarias, lo que debe hacerse es discutir propuestas -para que por vía de la ley- alcancemos la autonomía universitaria por un acto legislativo de la Asamblea Nacional. Esta perspectiva será posible en la medida en que se logre la elección de un parlamento plural, en donde se ejerzan con dignidad las diferentes funciones del Poder Legislativo; hasta es posible que al menos una parte de la bancada oficialista que resulte electa, se comporte con independencia.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
Carta Profesoral UCLAISTA
Abril, 2010.

NO AGUANTÓ EL PESO DE LA MASCARA.

Resulta que el Frente de Integración Universitaria (FIU) no solo es intervencionista sino además una dependencia del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria (MPPEU). Mantuvimos una respetuosa consideración al FIU, en la presunción de que tal denominación representaba una genuina expresión de un grupo de universitarios cuyas opiniones y acciones no compartimos pero a las cuales debíamos respeto, para ser consecuentes y coherentes con nuestra convicción democrática.

Decimos que el FIU es una dependencia del MPPEU por cuanto su más conspicuo vocero es el representante del MPPEU ante el Consejo Universitario de la UCLA. ¿Intervencionista? Quisiera un desmentido, pero circula un artículo del representante del ministerio en el cual dice que el 15 de mayo: “…deben nombrarse nuevas autoridades transitorias hasta que se convoque un proceso electoral, tal como lo establece el artículo 34.3 de la LOE. He aquí un reto y una oportunidad para el nuevo ministro Edgardo Ramírez y para el gobierno revolucionario”. (http://www.aporrea.org/educacion/a98461.html)

Solicitar el nombramiento de autoridades transitorias, no puede llamarse de otra manera que INTERVENCIÓN. La referencia es ineludible. Cuando el profesor Guzzetta era decano del DAC, perdió las elecciones las cuales impugnó ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), éste adoptó una medida cautelar que suspendió la juramentación y la toma de posesión del ganador y ordenó que el profesor Guzzetta continuara en el cargo hasta que el TSJ dictara sentencia. Todos acataron esa decisión del TSJ (varios meses después el tribunal declaró sin lugar el recurso de impugnación interpuesto; de nuevo todos acataron la decisión)

Lo que en buen derecho procede, en caso de que el TSJ decida suspender el proceso de elección de las autoridades universitarias, es la continuidad de las actuales autoridades por mandato del juez. El nombramiento de autoridades transitorias va en sentido contrario al espíritu del artículo 109 de la Constitución, que consagra el ejercicio de la autonomía universitaria en todo momento y circunstancia, y es un retroceso en el proceso de democratización y autonomía universitaria. Además de la jurisprudencia del caso Guzzetta, existen otras sobre la continuidad administrativa de funcionarios públicos en situaciones similares. Por otra parte, la continuidad -hasta que se tome una decisión en el TSJ sobre el recurso de impugnación- es lo más conveniente para el normal desarrollo de la gestión universitaria, tan complicada en momentos de insuficiencia presupuestaria y otros problemas.

Pedir la intervención de la UCLA, evidencia la poca confianza en los argumentos que se esgrimen en relación a la supuesta violación del artículo 34,3 de la LOE. Se busca en forma desesperada sorprender en su buena fe al ministro para que decrete la intervención de la UCLA, injusta e innecesaria en la medida en que existen los recursos jurídicos para resolver las diferencias de criterio en relación al antes citado artículo de la LOE. A tal punto es la desesperación, que se le oculta al ministro el alto costo político que dicha medida tendrá para el gobierno.

La medida no contará ni siquiera con el respaldo de la mayoría de los afectos al gobierno, porque creen en el Estado de Derecho, la autonomía y la democratización de la UCLA, sin sobresaltos ni manipulaciones que responden a intereses personales o grupales, ajenos al interés institucional de la universidad.

LA INTERVENCIÓN NO PASARÁ.
Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Período 2009-2012
Carta Profesoral Uclaista
Marzo 22, 2010.

“La FAPUV cayó en la trampa, mi comandante”.

Esas deben haber sido las palabras del nuevo ministro de Educación Universitaria. Con el cuento de que es nuevo y no está enterado de nada, la FAPUV bajó la guardia y al final pasó a una tregua inexplicable. Que el ministro necesite tiempo para ponerse al día sobre la problemática de las universidades no puede tomarse sino como una excusa. El ministro podrá ser nuevo pero este gobierno es el mismo y que haya nombrado a un ignorante de la realidad que le toca enfrentar no es nuestro problema. No ha debido bajarse la guardia, al pasar de un paro de 48 horas a uno de 24 y luego una tregua para darle chance al ministro. Rectifiquemos y reanudemos las medidas gremiales de presión, YA!

Recomiendo la lectura del editorial de Tal Cual de hoy, que anexo abajo.

Saludos y nos vemos este miércoles 24, en la marcha por la Dignidad del Pueblo Larense.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
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Portada
Lunes 22 de Marzo de 2010
TalCual
CONTRA LA BARBARIE
Teodoro Petkoff

Chávez no quiere a las universidades. Y por lo mismo, las universidades tampoco quieren a Chávez. Esto último se puede probar matemáticamente, contando las cifras abrumadoras y reiteradas de las elecciones profesorales y estudiantiles de aquellas que todavía pueden expresarse, las mayores de paso. Una revolución sin jóvenes, valga decir sin futuro, y sin saberes es cosa más bien desoladora y siniestra. Las razones no deben ser muy difíciles de establecer, tienen que ver con el deseo de convertir el país en un inmenso cuartel: sin cultura, sin diálogo, sin libertad de espíritu y de crítica, sin rebeldía. Valga decir los valores que le son esenciales al alma universitaria. Pero como Chacumbele no tolera sino al que le rinde los honores correspondientes, todos los demás, que van siendo legión por cierto, se convierten en reptiles, renacuajos, escarabajos y sólo pueden esperar su inclemencia. Y vaya que ha sido dura con las universidades. Más ahora, que los estudiantes no sólo no han querido comer del árbol de las tres raíces, de los manuales de la Harnecker, de las barbas marchitas de Fidel o de los platillos teocráticos iraníes sino que les ha dado por salir a la calle alegres, pacíficos y ocurrentes a defender libertades y derechos; o sus "elitescos" profesores, que no dejan de señalarle su oceánica ignorancia y las catástrofes de su gobierno que de vaina nos están dejando país.
Ahí tienen, pues, su merecido. Presupuestos de sobrevivencia, salarios míseros, limitación de la autonomía, novísimas elecciones populistas, maldiciones al mérito y procacidades del gangoso verbo presidencial. Y, más recientemente, gas del bueno y guardias nacionales entrenados para ser feroces.

Pero como si todo eso no bastara hay que aplicarle la más sucia violencia, la más fascista, y no es metáfora, la de sus matones paramilitares, sus sicarios oscuros, sus terroristas tarifados. A cada rato, por cualquier motivo, se atropellan personas y bienes universitarios en todas las altas casas de estudio del país. Así se trate de los compañeros de aula o de los inigualables recintos del patrimonio de la humanidad. Y el gobierno cabroneando. El ministro, quien confesó no saber qué pasa en las universidades, se hace cómplice de la barbarie afirmando que son las autoridades rectorales las responsables y no el malandraje colorado. Al fin y al cabo son gente de este lado, mandados por algún cacique o por varios o por todos. Y es fácil la tarea: basta una bandita de pistoleros bien provistos para dejar inermes a las grandes mayorías que los adversan con las manos blancas que tanto obseden al Presidente.

Los estudiantes tienen que encontrar la manera de parar ese humillante y amenazante atropello. Los estudiantes demócratas deben poner en su agenda como primera prioridad detener la barbarie que amenaza sus vidas y sus instituciones. Hay que presionar para que el gobierno se dé cuenta de que ese crimen no paga. Así haya que montar guardia día y noche para resguardar el derecho a saber, a crecer, a salvaguardar la luz del entendimiento que es la única que hace porvenir
CARTA PROFESORAL UCLAISTA.
Febrero 17, 2010.

LLAMADO A ELECCIONES RECTORALES AJUSTADO A DERECHO.

A toda la comunidad de la UCLA:

El pasado 10 de Febrero del año en curso, el Consejo Universitario de nuestra universidad tomó una decisión que debe ser recibida con serenidad y ponderación, con sentido crítico pero alerta a tergiversaciones que pondrán a prueba la madurez institucional de todos nosotros. La decisión fue llamar a elecciones rectorales con el Reglamento Electoral actual, sin ninguna modificación por considerar que sigue vigente.

Soy solidario con esa decisión sin ninguna reserva y así lo puse de manifiesto al votar a favor, en mi condición de uno de los dos representantes principales de los profesores ante el Consejo Universitario de la UCLA.

De seguida paso a exponer los argumentos legales de dicha decisión.

En pocas palabras, son dos las razones principales para convocar a elecciones rectorales con el Reglamento Electoral vigente.

En primer lugar, todavía no existe el reglamento que especifique la forma concreta de darle cumplimiento a lo dispuesto en el numeral 3 del artículo 34 de la LOE (Art. 34, 3. LOE) el cual incorpora a los empleados, obreros y egresados al universo electoral de las universidades, los cuales junto con los estudiantes y profesores podrán ejercer el sufragio en igualdad de condiciones. La LOE faculta a la Asamblea Nacional para que dicte ese y otros reglamentos, así como una serie de leyes especiales entre las que se cuenta la Ley de Educación Universitaria, en un lapso no mayor de un año (ver artículos 32 y 34, numeral 3 de la LOE así como las disposiciones transitorias 2 y 3)

Y en segundo lugar -pero no menos importante- el artículo 298 constitucional dice: “La ley que regule los procesos electorales no podrá modificarse en forma alguna en el lapso comprendido entre el día de la elección y los seis meses inmediatamente anteriores a la misma”. En el caso de las elecciones rectorales de la UCLA, dicho período se cuenta desde principios de noviembre de 2009, hasta unos días antes del 14 de mayo de 2010, día en que vence el período de las actuales autoridades rectorales. En consecuencia, es claro que en este momento no puede hacerse ningún cambio en las normas electorales, sin que se incurra en violación de la Constitución Nacional.

No Hay Responsabilidad por Omisión.

Cierto es que el Consejo Universitario de la UCLA (CU-UCLA) no tomó ninguna medida antes de que el período contemplado en el constitucional 298 entrara en rigor; también es cierto que tampoco lo hizo el Ejecutivo Nacional.

El CU-UCLA hubiera podido solicitarle al gobierno nacional la reforma del Reglamento General de la UCLA (artículos 18, 19 y 35) para poder reformar el Reglamento Electoral, hacer los cambios necesarios y definir el modo de aplicar lo dispuesto en el Art. 34, 3. LOE (el cual sea dicho de paso admite interpretaciones). Téngase presente la circunstancia de que el CU-UCLA no está facultado para reformar el Reglamento General de la UCLA.

De igual manera el gobierno nacional, a través del ministro de educación universitaria, podía haber tomado la iniciativa para que el presidente -en Consejo de Ministros- aprobase dicha reforma. Ni uno ni otro lo hicieron, antes de que entrara en vigencia la “veda legislativa” del artículo 298 de la Constitución Nacional. Cabe la pregunta: ¿Por qué no lo hicieron?

Como ya se mencionó, la LOE le dio a la Asamblea Nacional -entre muchas otras- la tarea de desarrollar lo contemplado en el numeral 3, artículo 34 de la LOE en el plazo de un año, el cual vence el 15 de agosto de 2010. Por tanto, mal podría haber actuado el Ejecutivo Nacional y el CU-UCLA cuando apenas habían transcurrido más o menos tres meses de dicho plazo. Pero además, hay que tener en cuenta lo siguiente. Mal podría la UCLA, en solitario, definir algo que incumbe a todas las universidades venezolanas, que debe ser producto de un análisis amplio, convocado por la Asamblea Nacional, como ha debido hacerlo antes de aprobar la LOE. Asimismo, la cuestión de la aplicación concreta del Art. 34, 3 LOE, no puede resolverse al margen de otras interrogantes, como las que se desprenden del artículo 32 de la LOE, el cual reza en su segundo párrafo:

La educación universitaria estará a cargo de instituciones integradas en un subsistema de educación universitaria, de acuerdo con lo que establezca la ley especial correspondiente y en concordancia con otras leyes especiales para la educación universitaria. La ley del subsistema de educación universitaria determinará la adscripción, la categorización de sus componentes, la conformación y operatividad de sus organismos y la garantía de participación de todos y todas sus integrantes.

En síntesis, no puede entonces hablarse de omisión, cuando la responsabilidad de actuar no recaía ni en el CU-UCLA ni en el gobierno nacional; ni siquiera puede decirse que hay omisión por parte de la Asamblea Nacional, por cuanto su plazo no ha vencido.

En el fondo, en todos los sectores -institucionales, políticos y jurisdiccionales- hay inquietud por una serie de implicaciones que no se previeron por la forma apresurada e inconsulta en que la LOE fue elaborada y aprobada, en relación a muchos asuntos. Expresión de esto es el hecho de que la Sala Constitucional del TSJ aún no decide sobre la demanda de nulidad contra la LOE, interpuesta por un grupo de rectores de las universidades venezolanas a comienzos de Octubre de 2009.

La convocatoria a elecciones rectorales en la UCLA no puede esperar y teniendo en cuenta el artículo 298 constitucional y los artículos 32 y 34, numeral 3 de la LOE, así como sus disposiciones transitorias 2 y 3, ésta debe regirse por el Reglamento Electoral actual. Mal podría este criterio jurídico tomarse como excusa para amparar otras intenciones, que no sean apegarse al principio de alternabilidad democrática y a la ley venezolana, en el ejercicio de la parcial autonomía que tiene la UCLA. Por otra parte, nada justifica irrespetar -sobre la base de prejuicios y/o intereses personales- la voluntad del Consejo Universitario de basar su decisión en un criterio jurídico con el cual se puede estar en desacuerdo, pero que debe respetarse en atención a la condición de legalidad y legitimidad de quienes integramos el actual Consejo Universitario. El respeto a la opinión divergente, a la condición académica, profesional y personal de los Consejeros y de quienes aportan su experticia técnica en el proceso de toma de decisiones del Consejo Universitario, debe ser uno de los principios rectores del quehacer universitario.

En este contexto, es necesario que en el futuro inmediato la UCLA haga esfuerzos para encauzar el debate dentro de coordenadas institucionales, que permitan resolver -entre otras interrogantes- cómo concretar la participación de empleados, obreros y egresados en la elección de las autoridades de las universidades venezolanas.

Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012