Carta Profesoral Uclaista, Junio 2010.
AUTONOMÍA Y ACADEMIA.
En la oportunidad en que por primera vez nos referimos a la LOE, entre otras cosas señalamos que ésta no había cumplido con lo que se espera de toda ley de carácter orgánico, es decir, desarrollar los preceptos constitucionales. En este caso la LOE no desarrolló lo contemplado en el constitucional 109, que en sus dos últimas líneas establece que “Las universidades nacionales experimentales alcanzarán su autonomía de conformidad con la ley”
Ante esta falta, sostuvimos: “En sano sentido jurídico las leyes orgánicas deben desarrollar los postulados constitucionales, por lo que el legislador no puede soslayar el mandato de incluir previsiones relativas al estatus autonómico de aquellas universidades que todavía no lo son. Esta es una deficiencia inexcusable de la LOE, que amerita una fuerte denuncia. (Para el debate en defensa de la autonomía universitaria. Carta Profesoral Uclaista, 14 de Septiembre de 2009)
La ley de Educación Universitaria prevista en la LOE -que todavía no se esta discutiendo, a pesar de que se vence el plazo en poco mas de dos meses (15 de agosto próximo)- debería subsanar dicha falta, esto en caso de que no sea sometida la LOE a una profunda revisión y reforma por parte del nuevo parlamento a ser elegido el 26 de septiembre. En cualquier caso, lo que debe plantearse la UCLA en las actuales circunstancias, es retomar su lucha por la Autonomía y en ese contexto analizar las propuestas de cambio. Más tarde o más temprano, éste y otros temas tendrán que ser debatidos y definidos, bien sea en el contexto de la reforma de la LOE o en la redacción de la nueva ley de universidades.
En esta discusión el punto de referencia central e irrenunciable es la defensa de la Academia. Cualquier propuesta de cambio universitario debe partir o tener como referencia central, la defensa del carácter académico de la universidad venezolana. Esto podría parecer una perogrullada, pero no lo es a la luz de los intentos de convertirla en un centro politizado, en el sentido de que el criterio político sea lo que prevalezca en la vida de la institución. En este particular, la UCLA ha hecho avances importantes, claros y firmes, para gobernar su quehacer de modo que los criterios académicos predominen, antes que otros.
Por tanto, antes que discutir solo un reglamento electoral para la elección de las autoridades universitarias, lo que debe hacerse es discutir propuestas -para que por vía de la ley- alcancemos la autonomía universitaria por un acto legislativo de la Asamblea Nacional. Esta perspectiva será posible en la medida en que se logre la elección de un parlamento plural, en donde se ejerzan con dignidad las diferentes funciones del Poder Legislativo; hasta es posible que al menos una parte de la bancada oficialista que resulte electa, se comporte con independencia.
Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
AUTONOMÍA Y ACADEMIA.
En la oportunidad en que por primera vez nos referimos a la LOE, entre otras cosas señalamos que ésta no había cumplido con lo que se espera de toda ley de carácter orgánico, es decir, desarrollar los preceptos constitucionales. En este caso la LOE no desarrolló lo contemplado en el constitucional 109, que en sus dos últimas líneas establece que “Las universidades nacionales experimentales alcanzarán su autonomía de conformidad con la ley”
Ante esta falta, sostuvimos: “En sano sentido jurídico las leyes orgánicas deben desarrollar los postulados constitucionales, por lo que el legislador no puede soslayar el mandato de incluir previsiones relativas al estatus autonómico de aquellas universidades que todavía no lo son. Esta es una deficiencia inexcusable de la LOE, que amerita una fuerte denuncia. (Para el debate en defensa de la autonomía universitaria. Carta Profesoral Uclaista, 14 de Septiembre de 2009)
La ley de Educación Universitaria prevista en la LOE -que todavía no se esta discutiendo, a pesar de que se vence el plazo en poco mas de dos meses (15 de agosto próximo)- debería subsanar dicha falta, esto en caso de que no sea sometida la LOE a una profunda revisión y reforma por parte del nuevo parlamento a ser elegido el 26 de septiembre. En cualquier caso, lo que debe plantearse la UCLA en las actuales circunstancias, es retomar su lucha por la Autonomía y en ese contexto analizar las propuestas de cambio. Más tarde o más temprano, éste y otros temas tendrán que ser debatidos y definidos, bien sea en el contexto de la reforma de la LOE o en la redacción de la nueva ley de universidades.
En esta discusión el punto de referencia central e irrenunciable es la defensa de la Academia. Cualquier propuesta de cambio universitario debe partir o tener como referencia central, la defensa del carácter académico de la universidad venezolana. Esto podría parecer una perogrullada, pero no lo es a la luz de los intentos de convertirla en un centro politizado, en el sentido de que el criterio político sea lo que prevalezca en la vida de la institución. En este particular, la UCLA ha hecho avances importantes, claros y firmes, para gobernar su quehacer de modo que los criterios académicos predominen, antes que otros.
Por tanto, antes que discutir solo un reglamento electoral para la elección de las autoridades universitarias, lo que debe hacerse es discutir propuestas -para que por vía de la ley- alcancemos la autonomía universitaria por un acto legislativo de la Asamblea Nacional. Esta perspectiva será posible en la medida en que se logre la elección de un parlamento plural, en donde se ejerzan con dignidad las diferentes funciones del Poder Legislativo; hasta es posible que al menos una parte de la bancada oficialista que resulte electa, se comporte con independencia.
Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
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