Carta Profesoral Uclaista
Diciembre 23, 2010.
SIN CONSENSO LA LEY DE UNIVERSIDADES ES INVIABLE.
Estimadas y estimados colegas:
Nuestra conciencia y voluntad universitarias están ante una grave prueba. La Ley de Educación Universitaria, aprobada en primera discusión en la Asamblea Nacional, debe ser rechazada de forma contundente. Activemos la movilización nacional para derrotarla.
Entre otras razones para rechazar esta ley, enumero las siguientes:
Diciembre 23, 2010.
SIN CONSENSO LA LEY DE UNIVERSIDADES ES INVIABLE.
Estimadas y estimados colegas:
Nuestra conciencia y voluntad universitarias están ante una grave prueba. La Ley de Educación Universitaria, aprobada en primera discusión en la Asamblea Nacional, debe ser rechazada de forma contundente. Activemos la movilización nacional para derrotarla.
Entre otras razones para rechazar esta ley, enumero las siguientes:
1. En primer lugar, el gobierno insiste en desconocer la voluntad popular, que en el referéndum para la reforma de la constitución (2 de Diciembre de 2007), rechazó el Estado Socialista. Esta ley insiste en ese propósito al poner como horizonte de la educación universitaria esa opción ideológica. Se desconoce la voluntad popular expresada en esa oportunidad, y en consecuencia se viola la Constitución que señala en su artículo 2 que Venezuela “se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia”.
2. Desde la perspectiva doctrinal, la educación no puede estar en función de una ideología, en especial cuando se trata de la educación pública. En ese sentido, la ley de educación universitaria restringe la libertad académica y el ejercicio intelectual al establecer orientaciones hacia la opción socialista. Reconocer las diversas opciones y luego imponer una, no es libertad académica. La educación -para que sea verdadera- debe darse en un contexto de libertad, para conocer las diversas opciones y elegir de acuerdo al criterio que el individuo se haya formado. En ese sentido la educación universitaria no puede estar jalonada por una ideología en particular, porque pierde su sentido universal y deriva en el pensamiento único, formula segura para el empobrecimiento espiritual, cultural, político y económico del país. Solo en la pluralidad de pensamientos e iniciativas puede florecer la riqueza de una sociedad.
3. La autonomía como condición sine qua non para el ejercicio libre de la educación universitaria. Aquí de nuevo encontramos una violación a la constitución. En su artículo 109 dice: El Estado reconocerá la autonomía universitaria como principio y jerarquía que permite a los profesores, profesoras, estudiantes, egresados y egresadas de su comunidad dedicarse a la búsqueda del conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica, para beneficio espiritual y material de la Nación. Las universidades autónomas se darán sus normas de gobierno, funcionamiento y la administración eficiente de su patrimonio bajo el control y vigilancia que a tales efectos establezca la ley. Se consagra la autonomía universitaria para planificar, organizar, elaborar y actualizar los programas de investigación, docencia y extensión. Se establece la inviolabilidad del recinto universitario. Las universidades nacionales experimentales alcanzarán su autonomía de conformidad con la ley. La ley de Educación Universitaria, vacía de contenido este precepto constitucional, al establecer que el reglamento electoral así como el reglamento del gobierno universitario serán dictados por el ministro. En otros artículos referidos a otras materias también se viola el principio de autonomía universitaria.
4. La ley no solo no fue consultada, sino que se elaboró con un espíritu de exclusión. Una ley de educación debe ser sancionada después de haber alcanzado un consenso en cuanto a su contenido. No puede ser de otra manera: sin consenso en materia educativa, ninguna ley será viable. Sin duda la educación universitaria requiere de cambios, innovaciones y transformaciones, pero la Ley aprobada lo que persigue es eliminar a las universidades como entes plurales, libres, críticos y creativos, sin sujeción a poderes de ninguna índole.
5. Alertamos que esta ley se alinea en la estrategia de incrementar el control político del gobierno nacional, para allanar el camino hacia el ejercicio dictatorial del poder público, para favorecer una agenda que nada tiene que ver con los problemas del pueblo y los intereses del país.
Dr. Pedro A. Reyes V.
Representante profesoral principal
Consejo Universitario UCLA
Periodo 2009-2012
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